EL INSTITUTO SARMIENTO DE SOCIOLOGIA E HISTORIA RECHAZA EL MONUMENTO A JUAN MANUEL DE ROSAS.
La instalación de un monumento a ROSAS es apenas un acto propiciado por parientes.
No es un imperativo del inconsciente colectivo, ni un reclamo de la conciencia cívica, ni de la Nación jurídicamente organizada, ni de las Provincias que la componen.
Es un abordaje clandestino a la nave de la historia.
Pero la historia no cambiará. Será un acto anti-histórico. Avergonzará al País. A su pasado, su presente y su futuro. Los padres mostrarán a sus hijos al degollador de pueblos y leyes. Sus victimas verán la cara al matador.
Recordarán " a aquellos que vacilaban cuando la tiranía se cebaba en las entrañas de la Patria". Dios perdona. La historia no.
Y Rosas no tiene perdón. Se volverá a distinguir , con claridad sarmientina, las ventajas de la civilización. La obra de Echeverría, de Alberdi, de Mitre, de Urquiza, de Sarmiento.
Se reconocerá en Rosas la barbarie.
La historia no ha revocado la sentencia de Mármol.
Un promontorio más como bulto y estorbo no cambiará la condición caracterológica del mismo pueblo que lo expulsó en Caseros.
Rosas no fue repatriado. No tuvo patria. Solo un pedazo del Buenos Aires colonial, por entonces anti-Pais. En la república no tiene lugar porque siempre rechazó la soberanía del pueblo y la supremacía de la ley.
Hoy suena la hora de la alerta. Para la desinformada juventud.
Para recordar que un pueblo ignorante elegirá siempre a un Rosas.
Que hay que educar al soberano.
Rememorar los asesinatos de Maza, de Varela, de Quiroga; las víctimas de los Libres del Sur, la persecución y muerte de Lavalle y sus tantas salvajadas.
Rosas fué un salvaje. Un monumento no borrará el esfuerzo de toda la generación que alrededor de 1837 emigró, luchó , murió y lo derrocó para organizarnos bajo el imperio de la ley con formas democráticas, republicanas y federativas.
El homenaje y monumento prometido es un acto de apología de traición a la patria, un elogio a la suma del poder.
Rosas, sus hechos, su tiempo y su gente , fue el mal que inspiró la sabia disposición del artículo 29 de la Ley Suprema que anula las facultades extraordinarias como suma del poder público y que condena a quienes las otorgan como infames y traidores a la Patria.
Desfilará el Ejército y la Marina ante el infame traidor a la Patria?
Se volcará el pueblo a mirar al mostruo ?
Querrá el gobierno una vuelta a aquél pasado?
Participarán como apologistas del delito y del delincuente ?
El Instituto Sarmiento de Sociología e Historia que presido deja clara su oposición al mal ejemplo.
Porque Rosas seguirá siendo un mal ejemplo.
El gobierno debe entender que frente a las fuerzas que actúan en la escena histórica hay que preferir la energía de realización histórica y el coeficiente de porvenir que aportan.
Hasta el fin de los tiempos la realidad viva y actual rechazará a Rosas.
Quede el pueblo alertado y sepa el gobierno entender. Bs. As, noviembre de 1999
Dr. RAFAEL SARMIENTO.
INSTITUTO SARMIENTO DE SOCIOLOGIA E HISTORIA. Florida 868 5 A. 1005 AAR Telefax 4 3136791 E mail: sarmiento@sminter.com.ar Pagina Web: www.sarmiento.org.ar
NOTA: esta declaración fue entregada en la sección carta de lectores Del diario LA NACION en la mañana del mismo día del acto gubernamental del emplazamiento del monumento que rechazamos.-
Rafael Sarmiento Presidente
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