HOMENAJE
A DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO
15
de febrero de 2006
DISCURSO
del Dr. RAFAEL SARMIENTO
POR
EL INSTITUTO SARMIENTO
DE
SOCIOLOGÍA E HISTORIA
Señoras
y señores
El
instituto sarmiento de sociología e historia de buenos aires, su cátedra y los
institutos sarmiento de Boston presidido por Alberto Delloca y de Texas por
Julian Pérez, que represento en este acto, vienen a rendir homenaje a Domingo
Faustino Sarmiento en ocasión de celebrarse un año mas de su nacimiento.
Ya
hemos tenido ocasión de manifestar que sarmiento fue un civilizador, un
maestro, un periodista; un gran estadista que se enfrento con la ignorancia y el
atraso, que lucho contra la incomprensión y la ingratitud y que jamás se
detuvo en su fecunda acción, triunfando hasta por sobre los tiranos que
llevaran su marca hasta el fin de los tiempos.
Hoy,
al comienzo del siglo 21, en al año 2006, ante las graves situaciones que viven
el pueblo y padecen las instituciones de la republica, la evocación de su vida
y de su obra toma necesariamente las formas de una reflexión y también la de
un compromiso ciudadano.
Es
cierto que corresponde recordar que trabajo incansablemente por el progreso
material y moral del pueblo y por la ilustración de las clases dirigentes.
También
es cierto que procuro, sostuvo y defendió el orden social de la libertad; la
Constitución Nacional fundadora de 1853 con su reforma de 1860; que, repugnándole
la demagogia y el despotismo, paso su existencia luchando contra los tiranos y
vivió para dejarnos una democracia real y no meramente declamativa.
Como
no evocar su presidencia; una de las mas ejemplares por su obra de gobierno, por
la transformación, el progreso y el grado de civilización obtenidos.
Y
porque no repetir los datos de su vida: ejemplar, modesta, honrada, llena de
sacrificios y de privaciones; de abnegación y patriotismo.
Pero
hoy no nos limitaremos a meditar sobre su nacimiento, su vida y su obra cual una
mera formalidad cívica.
Este
Instituto Sarmiento de Sociología e Historia, comprometido con su predica,
tiene el deber de destacar que Sarmiento, si bien es signo de referencia y
reflexión, es fundamentalmente, por su vigencia, la convocatoria al futuro, el
remedio de los males que padece la Republica.
Imitar,
seguir a Sarmiento, importara un necesario compromiso; con el destino de nuestro
pueblo y con el destino de las instituciones de la Republica.
Esta
visto que no es suficiente exigir buen gobierno, rendición de cuentas,
periodicidad y reconocimiento concreto de las autonomías provinciales y del
principio republicano de la división de poderes con la indispensable
independencia del Poder Judicial.
Porque
¿cómo tolerar un régimen que se endereza a la suma del poder; un presidente
que pretende hacer justicia e incluso apoderarse del consejo de la Magistratura;
un congreso de la Magistratura que se arroga inconstitucionalmente el derecho de
designar jueces sin acuerdo; jueces paralizados de miedo y obedientes a los
humores presidenciales, salvando las honrosas excepciones de siempre, que son
muy pocas; gobernadores de provincias dedicados a instalar casas reinantes o
dinastías familiares y someterse al gobierno central por meras conveniencias
económicas.
Esta
sonando la hora de denunciar que el pueblo argentino padece de angustia
existencial; que no soporta el amago de ninguna tiranía , que no soporta mas el
sistema de concentración de poder en unidad de régimen, la mas de las veces en
manos políticas sospechadas cuando menos de ineptas.
Que
es indispensable volver al sistema de la constitución de 1853/60, al sistema de
la limitación del poder; de desconcentración del poder; de la efectiva división
de poderes, del efectivo Federalismo.
Si
Sarmiento entrase al recinto del congreso dirá a los legisladores, no sean bárbaros,
vuelvan a la constitución de 1853.
Vivimos
un tiempo de desconstitucionalización: Al Presidente de la Nación le resulta
conveniente subordinar la Constitución Nacional a ciertos Tratados
Internacionales inadmisibles por la constitución para el orden social de la
libertad.
Pero
insiste, se le obedece y para ser juzgados con violación a los principios del
debido proceso y de las garantías individuales manda a detener, procesar y no
excarcelar a centenares de militares solo por conveniencias políticas, para
hacer creer al pueblo que los militares son unos criminales y el ejercito una
Asociación ilícita
A pesar de todo seamos optimistas
Debemos
tener fe, creer, en el gran destinando de nuestra Nación a pesar de las
dificultades y de las desviaciones que se vienen padeciendo desde hace mas de 60
años
Seamos
Optimistas, busquemos la solución en DFS.
Lo
tenemos, instalado en el futuro dictándonos su programa de Regeneración de la
Republica y de la Democracia
Como
hombre de Pensamiento y de Acción, el sanjuanino sostenía “Soldado, con
la pluma o con la espada combato para poder escribir; escribo como medio y arma
de combate, que combatir es realizar el pensamiento”
Hay
que combatir, combatamos nosotros con su programa de futuro. Volvamos a la
Constitución de 1853/60.
Procuremos
el Restablecimiento del Sistema Republicano y Federativo de Gobierno y una
democracia que no sea puramente declamativa, corrupta y demagógica.
Desterremos
de la Política a los Demagogos.
Abandonemos
la formula del atraso, de la ignorancia y del empobrecimiento paulatino, por que
nuestro pueblo se acuesta con hambre y se despierta con miedo.
Hagámonos
cargo de la Angustia Existencial; Desconcentremos el poder; impidamos la formación
de casas reinantes y dinastías políticas que prostituyen la democracia y hacen
ilusorio el principio de la Soberanía del Pueblo.
Desterremos
la elección directa y la Reelección y volvamos a la Periodicidad y a la
Rendición de Cuentas.
Procuremos
una Argentina plural, Antitotalitaria, Solidaria y Teísta.
Despreciemos
la política del odio y el deseo de venganza como forma de Gobierno.
Este
es el único Gobierno en la historia Argentina que no desea la unión de los
argentinos y que por ello no propicia una ley de amnistía.
Velemos
por la paz interior recordando que el que siembra vientos cosecha tempestades.
Respetemos
las instituciones, fundacionales, sean civiles o militares, que sirvieron al
nacimiento de esta patria.
De
esta Patria que no es patrimonio de un partido político ni de un grupo de
trasnochados enfermos de poder.
Sigamos
a Sarmiento siempre vigente y salgamos del sonambulismo.
Vivamos
con coraje, dispuestos a ir a la carga, como Belgrano en Tucumán, como San Martín
en Chacabuco con sus granaderos aquí representados por el Colegio Militar; como
Guemes al norte con sus gauchos, como Brown con sus marinos, aquí representados
por la Escuela Naval.
No
bajemos los brazos, y a nuestra inteligencia pongámosles coraje, el mismo que
tuvieron los padres de la Patria hoy calculadamente olvidados.
Ahora,
al termino de mis palabras de Homenaje al Maestro y Presidente de la Nación,
Don Domingo Faustino Sarmiento, por un instante seremos soldados de San Martín,
de Belgrano, de Guemes y estaremos al lado de Sarmiento cuando el corneta nos
convoque y toque a la carga, para llenarnos el corazón de patriotismo.
Gracias